- Ubicada en la comuna de Quemchi, la isla no está habitada, pero cuenta con construcciones relevantes, como la iglesia y el cementerio. Las autorizaciones previas en esta área, donde el espacio público constituye el elemento articulador del conjunto protegido, buscan poner especial énfasis en regular las intervenciones más habituales sobre estos sitios y sus elementos constitutivos.
El subsecretario del Patrimonio Cultural y presidente del CMN, Emilio De la Cerda, valoró que este instrumento, basado en las normas de intervención, que definen los lineamientos para hacer intervenciones, haya contado con participación de los vecinos y la municipalidad. “Este conjunto de medidas entrega mayores certezas a la comunidad sobre cómo proteger el notable patrimonio propio de Aucar, acogiendo sus propuestas, poniendo énfasis en el uso continuo y en las intervenciones usuales de manejo y preservación. Eso es muy positivo para mantener los valores y atributos protegidos”, afirmó.
Por su parte, la seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Los Lagos, Karen Lindh Aguilar, destacó la importancia de este avance para la protección del patrimonio cultural de Chiloé, indicando que: “la Isla de Aucar es un lugar profundamente significativo para la comunidad de Chiloé, donde se encuentran el patrimonio material, el paisaje y las tradiciones religiosas y comunitarias. Este plan permite proteger sus valores patrimoniales y, al mismo tiempo, entregar mayores certezas para realizar labores de mantención y conservación de este lugar. Como ministerio seguiremos trabajando junto a las comunidades para que nuestro patrimonio pueda ser resguardado, valorado y transmitido a las nuevas generaciones”.
La Isla de Aucar no está habitada, pero cuenta con cuatro elementos construidos: Iglesia de madera de la escuela chilota, casa ermita, bodega y cementerio. Sus espacios públicos incluyen el acceso desde la isla grande, la explanada, el jardín botánico y el humedal. Uno de sus grandes atractivos es la pasarela de madera nativa de alrededor de 500 metros de longitud y 2,5 metros de ancho, construida a fines de la década de los ‘70 para que en cualquier momento se pudiera llegar, estando alta o baja la marea, y sobre todo para las celebraciones religiosas que allí se realizan. Gracias a la pasarela, las fiestas y la religiosidad popular –patrimonios inmateriales vinculados a este territorio– se manifiestan en este pequeño lugar, altamente valorado y cuidado por su propia comunidad.
Dado que los valores y atributos de la Zona Típica radican en la interacción entre espacio público, arquitectura tradicional, paisaje natural y prácticas comunitarias, las autorizaciones previas ponen especial énfasis en regular las intervenciones más habituales sobre estos espacios y sus elementos constitutivos. De este modo, se consideran las obras de mantenimiento y reparación de espacios y elementos del espacio público; obras menores, como la construcción de tres tipos de nuevas sepulturas y reposición del cerco del cementerio; reposición del entablado y pasamanos de la pasarela; y reemplazo de la cubierta e instalación de canaletas, y obras de mantenimiento y reparación en edificaciones, como el revestimiento de cubierta y fachada de los inmuebles presentes en isla Aucar así como de los elementos de carpintería.
Quedan fuera del plan de autorizaciones previas las obras que se desarrollen en el área de borde costero de la ZT; aquellas que afecten o alteren la estructura de los inmuebles y de la pasarela; excavaciones en el subsuelo; demoliciones, desarmes, ampliaciones y obras nuevas; tala de árboles; desmalezamiento del borde de la isla; sepulturas tipo mausoleos, e instalación de señales y letreros informativos. En estos casos, se debe solicitar autorización del CMN.
