- La visita reunió a servicios públicos, academia y especialistas para evaluar soluciones frente a la erosión del sitio, el ingreso de animales de pastoreo y los cambios en el comportamiento del arroyo Chinchihuapi, en un contexto de cambio climático y resguardo patrimonial.
La actividad se enmarca en un proceso de trabajo orientado a la identificación y evaluación de las principales amenazas que afectan la integridad del Complejo Arqueológico Monte Verde, mediante una estrategia de largo plazo basada en la colaboración interinstitucional y la evidencia científica. Desde el inicio de las investigaciones en la década de 1970, el equipo científico ha observado cambios relevantes en el comportamiento del agua en el sitio, lo que hoy plantea la necesidad de avanzar en una mirada preventiva y coordinada frente a los efectos del cambio climático y las transformaciones del territorio.
Durante la jornada se realizó una evaluación en terreno de las intervenciones arqueológicas realizadas desde la década de los 70 a la fecha, junto con un levantamiento técnico preliminar de los principales factores de riesgo. Actualmente se encuentran en análisis medidas como el cercado perimetral del complejo para evitar el ingreso de animales que generan erosión del sitio, a cargo del área de Patrimonio en Riesgo de la Secretaría Técnica del Consejo de Monumentos Nacionales. Además, se estudia la realización de estudios técnicos de carácter hidrológico y ambiental, orientados a comprender de mejor manera las variaciones en el régimen del arroyo Chinchihuapi y su relación con eventos de inundación asociados a precipitaciones extremas.
"El levantamiento técnico y georreferenciado preliminar que haremos permitirá identificar los principales factores de riesgo, que se han traducido en daños como socavones y erosión producida por el aumento del caudal del arroyo Chinchihuapi y por el pisoteo de animales. Parte del análisis incluirá medidas como el cercado perimetral del complejo para evitar el ingreso de animales”, explicó la encargada de Patrimonio en Riesgo de la Secretaría Técnica del Consejo de Monumentos Nacionales, Daniela Díaz.
La visita fue encabezada por la Fundación Monte Verde, junto al Dr. Mario Pino, geólogo, cofundador y director de la organización, y Jorge Guzmán, director. Si bien el Dr. Tom D. Dillehay, director del Proyecto Monte Verde y cofundador e integrante del directorio de la Fundación, no participó de esta actividad, ha estado coordinando previamente los aspectos científicos y técnicos asociados a la identificación de amenazas y a las líneas de trabajo que actualmente se evalúan. Desde el inicio del proyecto, en la década de 1970, durante cada temporada de trabajo de terreno, el equipo científico intentó proteger el sitio frente a estas amenazas; sin embargo, no contaba con los recursos ni el apoyo técnico necesarios para hacerlo de manera sistemática.
“Desde el inicio de las investigaciones en Monte Verde hemos sido testigos de cambios importantes en el comportamiento hídrico del sitio, particularmente en la dinámica del agua superficial asociada al arroyo Chinchihuapi. Por eso este trabajo interinstitucional es clave: proteger Monte Verde requiere una acción coordinada entre la ciencia, el Estado y el territorio, y agradecemos sinceramente la disposición y el interés de las distintas instituciones que hoy están involucradas en su resguardo”, señaló Dr. Mario Pino durante la visita.
Este trabajo se vincula directamente con la Ruta Estratégica para la nominación del Complejo Arqueológico Monte Verde como Sitio de Patrimonio Mundial, iniciativa impulsada por Fundación Monte Verde y financiada por el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, que define la hoja de ruta técnica e institucional hacia su postulación, con énfasis en investigación científica, gestión patrimonial, educación y gobernanza territorial. Asimismo, se articula con el Plan de Gestión Sostenible de Sitios Arqueológicos y Yacimientos Paleontológicos en Chile, en el cual Monte Verde ha sido definido como uno de los dos sitios piloto a nivel nacional. Lo que hace único al Complejo Arqueológico Monte Verde no es sólo su antigüedad —con evidencias de más de 14.500 años—, sino la excepcional calidad de su conservación. Sellado por una turbera, el sitio preservó de manera extraordinaria restos orgánicos y artefactos que fueron clave para cuestionar la teoría Clovis y redefinir la comprensión del poblamiento temprano de América. Ubicado a 28 kilómetros de Puerto Montt, Monte Verde es hoy un referente científico y patrimonial de relevancia mundial.

