viernes, agosto 21, 2009

Renovar concesiones con la mitad de los informes negativos es bárbaro
Compartir en FacebookComparte este enlace en Facebook

Senador Alejandro Navarro tras aprobación de ley para salmoneros
  • Parlamentario y candidato presidencial se preguntó: ¿y ahora que vendrá, que se pueda despedir trabajadores con la mitad de sus imposiciones pagadas?

Lamentando que «el proyecto de salvataje para industrias social y ambientalmente irresponsables como las salmoneras que impulsó el gobierno se haya aprobado con una duración tan larga y con flexibilidades exageradas para su renovación, que las convierte casi automáticamente en indefinidas» manifestó el senador y candidato presidencial Alejandro Navarro, quien dijo que «en cualquier país serio renovar una concesión con la mitad de los informes ambientales negativos, es una barbaridad».

Navarro señaló que “sin embargo, esto no es lo más grave, ya que al menos logramos rebajar la propuesta inicial del Ejecutivo que era renovar las concesiones hasta con dos tercios de los informes negativos, lo que equivalía a dejar las cosas tal cual están ahora. O sea, se aprobó la ley para que hubiera hipoteca de las concesiones y puedan salvar el negocio, pero no habrá una nueva industria salmonera en nuevas condiciones. Seguirá siendo la misma industria que hemos tenido hasta ahora, con los consiguientes impactos laborales, sanitarios y medioambientales”.

El presidenciable enfatizo que “me gustaría saber si estos criterios son compatibles con las regulaciones de la OCDE, cuyo ingreso tan ansiosamente espera el Ejecutivo. La verdad no creo que estemos ni cerca. Así seguiremos viendo las acusaciones de dumping, esta vez, con la ayuda del Estado, que aparte de este salvataje económico-legal ahora está buscando la forma de ‘indemnizar’ a la industria salmonera por los cambios legales efectuados, cuando son ellos los que debieran indemnizar al país por el daño al patrimonio de todos que han hecho durante años”.

Finalmente Navarro dijo que “a partir de stas lógicas legislativas no sería sorpresa que, también atendiendo las demandas y presiones empresariales, se proponga un proyecto de ley para que se pueda despedir a los trabajadores sólo con la mitad de sus imposiciones pagadas”.