viernes, agosto 14, 2015

La importancia de detectar las pérdidas auditivas en niños
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Yury Paredes Barria
Fonoaudióloga
Experta en Audiología U. de Salamanca
Docente Universidad Santo Tomás


El déficit auditivo en recién nacidos, conocido como hipoacusia congénita, es una patología frecuente en nuestro país, y debido a la importancia que tiene para el desarrollo humano, es clave realizar la detección precoz de este problema.

El oído es uno de los sentidos que nos permite conectarnos con el medio que nos rodea desde antes del nacimiento y constituye la principal vía para el desarrollo del lenguaje y la comunicación en el ser humano. Cuando la audición se ve afectada, especialmente en lo que se conoce como periodo crítico, que se da durante los primeros años de vida, resulta menos exitoso e incluso imposible desarrollar algunas de las funciones posteriores como el lenguaje.

Cabe mencionar que solo alrededor del 50% de los recién nacidos con hipoacusia congénita presenta algún factor de riesgo asociado, como antecedentes familiares, bajo peso al nacer, prematuridad, infecciones, entre otros. Un gran porcentaje de bebés no muestran señal de alerta o antecedentes que hagan sospechar de la presencia de hipoacusia y, por lo tanto, en este grupo generalmente el diagnóstico se realiza tardíamente.

En la actualidad, gracias al desarrollo de nuevas tecnologías, es posible realizar una evaluación auditiva a temprana edad y así obtener un diagnóstico certero y establecer un tratamiento oportuno, lo que ayudará al desarrollo óptimo de las habilidades del menor.

En nuestro país, las pruebas para la detección de hipoacusia en recién nacidos no son obligatorias y solo se realizan a un grupo limitado de neonatos que puedan presentar algún factor de riesgo asociado. Por ello, es importante estar atento a los signos de alerta de hipoacusia.

Por ejemplo, si el recién nacido no reacciona ante ruidos fuertes o a medida que va creciendo no reconoce voces familiares o no responde cuando se le llama por su nombre y/o no utiliza palabras “sueltas” para comunicarse, puede que la causa esté relacionada con una pérdida auditiva. Ante esto, lo mejor es realizar exámenes auditivos, e incluso, aunque no exista señal de alerta que haga sospechar de pérdida auditiva, es recomendable llevarlos a cabo.

En los laboratorios de la Universidad Santo Tomas se realizan evaluaciones auditivas abiertas a la comunidad, las cuales pueden ser solicitadas llamando al teléfono (65) 2482021. La importancia radica en que si esta afección no es detectada a tiempo, pueden producirse consecuencias en el normal desarrollo del lenguaje y habla, en la adquisición de la lectoescritura, problemas emocionales y atencionales, entre otros.

Por eso hay que recordar que lo más importante es la detección precoz.