domingo, marzo 20, 2016

La vida del cantante Dean Reed llega con el documental «Gringo Rojo» el 23, 24 y 30 de marzo en el Teatro Diego Rivera
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A las 19 horas

Caso antológico de iconografías contrapuestas al ser cantante y estrella de Hollywood y seductor de adolescentes, para luego convertirse en el reflejo y voz de la lucha revolucionaria de izquierda, Dean Reed ocupa un lugar especial en el imaginario colectivo de Chile y su extraordinaria vida y misteriosa muerte podrán apreciarse en el documental “Gringo Rojo” los días 23, 24 y 27 de marzo en el Teatro Diego Rivera, función con un valor de $1.000 pesos.

Con el apoyo de la Corporación Cultural y la Productora Storyboard Media, la cinta demuestra que el dueño de un rostro seductor y sonrisa perfecta fue mucho más que una cara bonita, abrazando la causa del “amor, justicia y paz social” -como gustaba de aclarar- y que lo llevó a hacer suya la causa de pueblos oprimidos y movimientos políticos de izquierda.

EL CAMINO A SUDAMÉRICA

Dean Reed nunca fue una estrella de Hollywood, porque por voluntad propia se negó a serlo, pero nunca fue otra cosa que una estrella de Hollywood para sus millones de admiradores en Sudamérica, Europa y, sobre todo, la Unión Soviética donde fue más popular que Elvis Presley y tanto como los Beatles.

En los 60 logró éxito en Argentina, Perú y Chile, donde se radicó y aprendió español. Tras ser deportado de Argentina en 1966 se estableció en Europa donde hizo “spaghetti western” y dramas antiamericanos rodados en Rumania. Fue invitado por la juventud de la Unión Soviética, gira que le significó no poder volver a Estados Unidos.

Amigo de Salvador Allende, quedó profundamente afectado tras el golpe de Estado y la muerte de Víctor Jara, radicándose en Alemania Oriental.

MUERTE

Dean Reed iba a comenzar el rodaje de una producción cinematográfica sobre la Masacre de Wounded Knee. La noche anterior al inicio del rodaje, Reed fue a reunirse con el productor, sin embargo, nunca llegó al sitio y desapareció. Cinco días después apareció su cadáver, flotando en un lago de escasa profundidad lo que provocó dudas debido a que Reed era un experto nadador.

Aunque su esposa y las autoridades señalaron que fue suicidio, existen otras teorías que indican que posiblemente fue asesinado.