viernes, junio 29, 2012

Egresado de Medicina Veterinaria un ejemplo de emprendimiento sureño
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  • Matias Fischer rechazó tres ofertas laborales para embarcarse en un proyecto que poco a poco está dando sus frutos en el sur del país, previniendo y tratando patologías que afectan a cientos de bovinos en los campos chilenos.
Egresó recién en marzo de este año y ya tiene su propia empresa. “Es algo pequeña”, dice, pero espera que con el pasar de los años se consolide en el campo de la podopatología bovina, área de la Medicina Veterinaria que se ocupa de los aspectos anatómicos, los diagnósticos clínicos, registros y prevención de las principales enfermedades que afectan el pie de los bovinos.

Matías Fischer, Veterinario de la Universidad San Sebastián quiere ser el mejor en su área y quiere hacerlo a punta de su propio esfuerzo. Por lo mismo, rechazó las tres propuestas de trabajo que empresas de la Región de Los Lagos le habían ofrecido incluso antes de salir de la Universidad.

El ex-alumno de la sede Puerto Montt, tenía las cosas claras. “Siempre quise estudiar Veterinaria, desde chico tuve muchos animales y siempre tenía claro qué quería emprender”, indicó el joven profesional cuya incipiente compañía se llama: Fischer, control y prevención de patologías podales.

Jornada Laboral

En una camioneta, Matías recurre diariamente a cuatro campos cuyos dueños han contratado el servicio del joven médico, quien se levanta a las 6.30 de la madrugada para desplazarse hacia estos lugares ubicados entre 60 y 200 kilómetros desde su casa. “Veo cuatro campos y en total, aproximadamente, mil 200 vacas de producción lechera en la provincia de Osorno”, indicó.

Mientras los animales se ordeñan, Matías y el administrador del campo recorren el sitio identificando puntos que podrían causar lesiones en los bovinos, considerando el ancho de los caminos hasta el tipo de cemento empleado en la sala de ordeña y las distancias desde el potrero a la lechería.

Al terminar esta tarea, comienza con la revisión de las extremidades de los animales. “Si bien me preocupo de temas técnicos del lugar donde en están las vacas, mi trabajo se centra en la prevención y curación de lesiones que puedan presentar, pero lo que más me gusta es la prevención, ese es mi sello”, asegura.

Amor por los animales

El sebastiano, quien ahora se ha radicado en la ciudad de Osorno, dice que tras estos cinco años de estudio en Puerto Montt, por fin esta concretando sus proyectos. “El trabajo en terreno es sacrificado, pero tiene grandes retribuciones espirituales. Se genera un vínculo muy especial con los agricultores y animales. Me encanta lo que hago, es lo que siempre soñé”, reconoció.

Sin embargo, esta vocación por ayudar a los animales lo lleva desde siempre, tanto así que tuvo muchas mascotas, entre ellas, perros, gatos, arañas, caballos, peces y hasta guarisapos. “Lo mejor de ser veterinario es que ayudas a los animales en sus dolencias; todo veterinario tiene, además, doble merito porque sanamos animales sin que éstos nos digan lo que les duele y somos capaces de identificar que les duele por signos, no por síntomas” destacó.

Emprendimiento Sebastiano

Uno de los valores institucionales de la Universidad San Sebastián, es precisamente, el emprendimiento. Es decir, a parte de formar sólidos profesionales en las carreras que imparte, también se encarga de entregar las herramientas para que los jóvenes puedan llevar a cabo sus proyectos.

Así como Matías, hoy día son más de 20 mil los jóvenes en las cinco sedes de la Universidad San Sebastián que están recibiendo las herramientas para desenvolverse y triunfar a la hora de insertarse en el mercado laboral, un mercado amplio, que está a la espera de todos estos estudiantes que ya comenzaron a construir el Chile del mañana.