sábado, abril 23, 2016

Sernapesca redobla esfuerzos ante presencia de Marea Roja en provincias de Llanquihue y Chiloé
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  • Controles carreteros las 24 horas, difusión a consumidores y comercializadores, junto a la instalación de una casa rodante para inspección de mariscos bivalvos son algunas de las iniciativas que el servicio público se encuentra implementando para apoyar a la Autoridad Sanitaria y evitar posibles intoxicaciones.

Un trabajo intenso y coordinado con la seremi de Salud, Carabineros y Armada se encuentra realizando el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) en la Región de Los Lagos ante la alerta sanitaria decretada por el ministerio de Salud, producto de la presencia de marea roja en las provincias de Llanquihue y Chiloé.

Así lo confirmó el director regional de Sernapesca, Eduardo Aguilera, quien señaló que actualmente se están enfocando en tres frentes. “Por un lado estamos reforzando la fiscalización en cooperación a la actividad que realiza la seremi de Salud, donde se ha coordinado con Carabineros y Armada distintos puntos para evitar el movimiento de productos que pudieran estar contaminados con marea roja”.

Por otro lado, Aguilera destacó que también se está apoyando en los monitoreos e “intensificando nuestros muestreos en el Programa Sanitario de Moluscos Bivalvos (PSMB) que tiene que ver con los productos de exportación y de esa forma cooperar aportando información para la mejor toma de decisiones que tiene que realizar la seremi de Salud, en cuanto a los cierres y aperturas de áreas que puedan estar sin toxinas”, agregando que esto es de gran interés para el servicio “ya que hay muchas personas que viven del mar, de la extracción tanto a nivel nacional como las exportaciones, donde también nos preocupa que la actividad no se vea resentida”.



Finalmente, la tercera área está orientada a la difusión, en la que “estamos disponiendo equipos nuestros que están visitando distintos puntos del litoral informando a los habitantes, a los pescadores y a la gente que vive ahí, porque también hay personas que viven de la extracción en términos de mariscar y comer esos productos”, indicó la autoridad acuícola-pesquera, a lo que añadió que las ocho oficinas de la región “y todos nuestros funcionarnos están comprometidos a realizar estas actividades en estos tres frentes, esperando que esta situación se pueda revertir pronto a pesar de que estamos conscientes de que estamos en un proceso de un niño muy fuerte, probablemente uno de los más fuertes que se ha registrado”, explicó Aguilera.



Precauciones por Marea Roja

Ante este escenario, el director regional de Sernapesca es enfático en llamar a la comunidad a evitar el consumo de productos que no tengan un origen claro, sobre todo choros, ostras, almejas, cholgas, navajuelas, navajos y machas, considerando que “los locales establecidos, las ferias y mercados cuentan con trazabilidad del producto y hay certificaciones de la Autoridad Sanitaria que avalan que esos productos son seguros para su consumo”.

A ello sumó el hecho de que este tipo de toxina, que en este caso es paralizante, “no se inactivan con el calor, es más, al calentar se logran formas mucho más potentes de la toxina, por lo tanto el calentar o cocinar los mariscos pueden hacer que el nivel de toxicidad sea aún mayor. Esto más encima se potencia al aplicar jugo de limón o si la persona ha bebido alcohol”, sentenció Aguilera.

¿Qué es la Marea Roja?

La “Marea Roja” es un fenómeno natural provocado por el incremento de alguna o algunas microalgas en el agua, las que al ser el alimento de organismos marinos, como los moluscos bivalvos, pueden provocar daños en la salud de las personas que los consumen.

Esas toxinas pueden clasificarse de acuerdo a sus efectos en tres tipos: Veneno Diarreico del Molusco (VDM), Veneno Amnésico de Molusco (VAM) o Veneno Paralizante del Molusco (VPM), siendo este último el que actualmente está afectando a la región.

El consumo de mariscos infectados puede provocar desde escalofríos, dolor de cabeza, debilidad muscular, náuseas y vómito hasta la muerte por paro respiratorio en casos extremos, dependiendo quién lo consuma y su estado de salud.