sábado, julio 22, 2017

La tragedia de tres pastoras ante un mundo que no comprenden da vida a «Las brutas» en los Temporales Teatrales 2017
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Sábado 19 y 21 horas

La tragedia real de tres hermanas que se suicidan en conjunto en 1974 en una localidad rural al interior de Copiapó, es el hilo conductor de la obra “Las Brutas” que se exhibe el sábado 22 de julio a las 19 y 21 horas en el Teatro Diego Rivera y en el marco de los Temporales Teatrales 2017. Entrada $1.000 pesos para ingreso directo y gratuita haciendo fila.

Con la autoría de Juan Radrigán y la dirección de Alejandro Trejo, el montaje de 80 minutos y para mayores de 14 años será puesto en escena gracias a un elenco conformado por Verónica Santiago, Tamara Arévalo y Vilma Verdejo.

La presentación se enmarca en el festival de teatro que es organizado por la Municipalidad de Puerto Montt, Gobierno Regional Los Lagos y la Corporación Cultural y que reúne en sus 24 días de programación a más de 250 artistas provenientes de Chile, Argentina, Uruguay, Colombia, Venezuela y España, ofreciendo un total de 100 funciones en 10 ciudades de Chile y Argentina.

RESEÑA

“Si toda la gente se está yendo es porque algo malo anda pasando”, parece resumir los secretos temores de tres hermanas de la etnia Colla, nacidas y criadas en una localidad del altiplano, que comienzan a recibir -primero como un rumor- una serie de malas noticias, derivaciones del Golpe de Estado de 1973.

Este choque cultural obliga a las tres hermanas Quispe –que sobreviven como pueden en el áspero paisaje del altiplano, con sus cabras, cada vez más aisladas– a replantearse sus vidas. Para quienes no conocen otra cosa, no se trata de un mero traslado, sino de la extinción de todo un modo de existencia: por lo que las invade el terror de verse desprovistas de sus rebaños, debido a la orden oficial de confiscar la masa de ganado de los sectores rurales.

El montaje recoge con fuerza expresiva el brutal contraste entre la reservada intimidad y las contenidas emociones de sus protagonistas, y el aplastante escenario natural que las rodea, así como de cierta comunión entre esos rostros curtidos, duros como rocas, y la materia del que está hecho su mundo.

Deciden, en febrero de 1974, suicidarse tras matar a sus animales, tras no comprender las racionalidades del mundo contemporáneo.