CPLT impulsa debate sobre construcción de «andamiaje» basado en la transparencia para reforzar confianza en el Proceso Constituyente

  • La titular del Consejo para la Transparencia (CPLT) afirmó que ante una de confianza en las instituciones “la Convención Constituyente debe no sólo definir su propio reglamento, sino estructurar un andamiaje que le permita hacer frente a este fenómeno y a otros como el de la desinformación”.
Con la finalidad de colaborar con el debate sobre probidad, transparencia y derecho de acceso a la información como principios con miras al Proceso Constituyente, la presidenta del Consejo para la Transparencia (CPLT), Gloria de la Fuente, destacó diversos instrumentos y tratados internacionales y jurisprudencia regional que refuerza la idea de que estos sean consagrados como regla general antes, durante y después de que el órgano constitucional cumpla su objetivo.

“Estos principios constituyen una piedra angular, ineludible y necesaria para la construcción de confianza y credibilidad en el proceso, con el fin de dotar de legitimidad sus acciones y definiciones”, dijo De la Fuente.

Asimismo, la representante del Consejo afirmó que ante la crisis de confianza que atraviesan las instituciones en general “la Convención Constituyente debe no sólo definir su propio reglamento, sino estructurar un andamiaje que le permita hacer frente a este fenómeno y a otros como el de la desinformación”. Lo anterior dado que el órgano constitucional deberá definir las normas bajo las cuales operará esta instancia.

La cientista política agregó que el Consejo para la Transparencia presentó hace algunas semanas un documento de trabajo que contiene algunas fórmulas y mecanismos que “buscan poner al servicio de la Convención Constituyente 12 años de experiencia en estas temáticas”.

Al respecto, De la Fuente detalló que el organismo busca promover el debate público y explicó que las propuestas deben afinarse y perfeccionarse a partir de conversaciones a las que está convocando el CPLT para recoger el “conocimiento de juristas y académicos, y también de representantes y figuras destacadas en otros ámbitos del conocimiento”.

“El objetivo de estas acciones es que los constituyentes electos puedan contar con herramientas o fórmulas al momento de definir el reglamento que regirá el órgano constitucional, y puedan así dedicar más tiempo a los contenidos, puesto que las definiciones que se tomen en este tiempo van a definir las décadas venideras y, probablemente también, el destino de las próximas generaciones”, finalizó.