Rehabilitación con enfoque de género


La reciente apertura del primer centro de tratamiento para mujeres en Chiloé no es simplemente un nuevo hito en nuestra red que ahora suma 32 recintos para la rehabilitación. Este nuevo centro focalizado en mujeres es, ante todo, un acto de justicia. Un paso concreto hacia una política pública más humana, que pone en el centro la experiencia real de las mujeres que viven con consumo problemático de alcohol y otras drogas.

Desde nuestras acciones orientadas a la rehabilitación ha sido necesario considerar las múltiples barreras que enfrentan las mujeres para acceder a ella. Una de las más invisible —pero más profunda— es la maternidad. ¿Cómo iniciar un proceso terapéutico si no hay con quién dejar a los hijos pequeños? ¿Cómo priorizar la salud propia cuando la sociedad espera que las madres sean siempre las primeras en sacrificarse por el bienestar de otros?

Durante este 2024, la región de Los Lagos registró 32 recién nacidos con síndrome de abstinencia. Esa sola cifra, estremecedora, revela la magnitud del problema y al mismo tiempo la urgencia de actuar con soluciones reales, empáticas y sostenidas.

Desde SENDA Los Lagos, en alianza con la Comunidad Terapéutica Vínculos, inauguramos este espacio precisamente para responder a esa urgencia. Hoy, en Chiloé, contamos con un centro ambulatorio y residencial donde las mujeres pueden iniciar su camino de recuperación sin tener que dejar atrás a sus hijos e hijas menores de cinco años. No les pedimos que elijan entre sanar o cuidar. Les ofrecemos un espacio donde ambas cosas son posibles, y donde nadie será juzgada ni estigmatizada, sino acogida por su derecho a escribir una nueva historia.

No se trata solamente de abrir un nuevo centro, que en sí mismo, es una gran noticia. Se trata de transformar la lógica con la que entendemos el tratamiento. Apostar por el enfoque de género en la política pública implica reconocer que la equidad no es dar lo mismo a todos, sino dar a cada quien lo que necesita para superar sus circunstancias particulares. Implica también comprender que muchas veces el consumo de sustancias en mujeres está vinculado a historias de violencia, abandono o pobreza estructural. Ninguna política será efectiva si no se basa en una mirada amplia de los factores de riesgo que llevan a una persona un consumo problemático de sus sustancias.

La descentralización también juega un papel clave. Este nuevo centro en Chiloé es único en su tipo en la región. Y no es casual que hayamos decidido abrir este recinto en la isla. Sabemos que el aislamiento geográfico muchas veces significa aislamiento en derechos o en acceso. Por eso, llegar a los territorios donde las brechas son más profundas es una responsabilidad que asumimos con convicción. No basta con que existan oportunidades: deben estar al alcance de todas.

Como Estado, tenemos el deber de construir respuestas que no sean indiferentes a las trayectorias de vida de las mujeres. Esta nueva residencia no es solo un espacio terapéutico; es una puerta abierta a la dignidad. Una señal de que es posible hacer políticas públicas más cercanas, más empáticas y más efectivas. Asimismo, hacemos un llamado a las comunidades, a los gobiernos locales, a las organizaciones sociales y a toda la ciudadanía a reconocer el valor de estos espacios. Porque nadie se rehabilita sola.

Hoy, desde Los Lagos, decimos con fuerza que la recuperación es posible. Y que, cuando el Estado está presente con humanidad, equidad y compromiso, las transformaciones reales también lo son.

Maritza Canobra Mancilla
Directora Regional
SENDA Los Lagos
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