INICIO ::

Wiñon Antü: más allá del «Año Nuevo Mapuche», una invitación a comprender otra forma de habitar el mundo

:: compartir en Facebook :: compartir en X (Twitter) ::

    >
  • Mientras colegios, universidades e instituciones públicas incorporan actividades por esta fecha, académicos de la UCT con trayectoria y autoridad en saberes mapuche invitan a comprenderla desde la espiritualidad y relación con el territorio.
Cada junio, colegios, universidades, municipios y organismos públicos de distintas regiones del país conmemoran el Wiñon Antü, fecha ampliamente conocida como el “Año Nuevo Mapuche” y una de las expresiones más visibles de la cultura mapuche en el espacio público.

Aunque suele asociarse al “Año Nuevo Mapuche”, esta fecha remite a una comprensión más amplia del tiempo, la naturaleza y la vida en comunidad, vinculada al retorno del sol y al inicio de un nuevo ciclo.

Para Gabriel Llanquinao, académico de la Facultad de Educación de la Universidad Católica de Temuco, el Wiñon Antü se vincula al retorno del sol y al inicio de una nueva etapa. “No es una práctica de ahora; distintos pueblos originarios del hemisferio sur han celebrado este evento, que marca un nuevo ciclo en el caminar de la naturaleza”, explica.

La fecha coincide con el solsticio de invierno y marca una transformación que involucra a todo lo que habita el territorio. “Cambia la naturaleza y, como el ser humano forma parte de ese tejido, también tiene que cambiar”, precisa Llanquinao.

A su juicio, la recuperación de conocimientos presentes en distintos territorios ha permitido superar traducciones simplificadas y acercarse a los conceptos propios que dan sentido a esta fecha.


Una oportunidad para aprender
La presencia del Wiñon Antü en establecimientos educacionales abre oportunidades para el aprendizaje intercultural. Según el Ministerio de Educación, en 2023 el país contaba con 1.219 educadores tradicionales acreditados para transmitir conocimientos culturales y lingüísticos. Para Llanquinao, estas instancias acercan a estudiantes y comunidades a saberes históricamente ausentes de muchos procesos formativos: “La diversidad no es un problema; es una oportunidad, es una riqueza”.

José Quidel, longko y director de la Cátedra Fray Bartolomé de las Casas de la Universidad Católica de Temuco, entiende el Wiñon Antü como un acontecimiento cosmológico que se integra a la vida cotidiana de familias y comunidades. “Es cómo funciona el conocimiento en la familia, en la realidad y en la cultura”, explica.

Quidel valora que esta conmemoración se realice en espacios educativos e institucionales, porque contribuye a ampliar la comprensión entre culturas y es “una ganancia que la sociedad entera pueda convivir a partir de esta realidad”.

Para ambos, estas actividades requieren pertinencia cultural y acompañamiento de autoridades tradicionales, educadores, hablantes de mapuzugun y asesores interculturales, para que no se reduzcan a una representación simbólica y se transformen en espacios de aprendizaje sobre lengua, territorio, espiritualidad y expresiones culturales mapuche.



Una conversación que interpela al país

El Wiñon Antü también abre una reflexión sobre la relación entre personas, naturaleza y territorio. En el conocimiento mapuche, esa relación parte de reconocer la naturaleza como vida. “Para nosotros son vidas, no es una categorización”, explica Quidel.

Estas reflexiones se inscriben en la trayectoria que la Universidad Católica de Temuco ha desarrollado en interculturalidad y revitalización lingüística, ámbito en el que, según Quidel, la institución muestra un compromiso creciente.

Más allá de las ceremonias, el Wiñon Antü abre una reflexión sobre cómo una sociedad diversa construye conocimiento y se relaciona con el territorio. Para Llanquinao y Quidel, el desafío está en comprender los saberes que sostienen esta conmemoración y forman parte de la vida de los pueblos originarios.