- Las jornadas tuvieron como principal objetivo fortalecer las capacidades técnicas de agricultores y asesores en torno al manejo integrado del tizón de la papa, promoviendo alternativas biológicas y estrategias para disminuir el uso de plaguicidas químicos, incorporando además herramientas prácticas relacionadas con calibración de equipos, uso responsable de agroquímicos y análisis económico y ambiental del cultivo.
Durante las actividades, los participantes pudieron conocer resultados de ensayos de manejo químico y biológico de tizón, avances de investigación, implementación de cuadernos de campo y experiencias vinculadas al uso de bioinsumos y tecnologías de bioprotección. Además, se realizaron talleres prácticos de calibración de pulverizadores de espalda y uso adecuado de elementos de protección personal.
Gabriel Peña, investigador y transferencista de INIA Butalcura, destacó la relevancia de este tipo de instancias de transferencia tecnológica en los territorios. “Estas actividades permiten acercar la investigación que INIA desarrolla directamente a los agricultores y asesores técnicos, facilitando la toma de decisiones en sus explotaciones agrícolas y fortaleciendo un rubro tan importante para Chiloé como es el cultivo de papa. Durante estas jornadas realizadas en Ancud, Dalcahue, Castro y Puqueldón, mostramos avances concretos en los ensayos con productos biológicos y químicos para el control del tizón tardío, generando además espacios de diálogo técnico y retroalimentación con los productores”, señaló.
Jean Franco Castro, curador de la Colección Chilena de Recursos Genéticos Microbianos de INIA Quilamapu, destacó que las capacitaciones también han permitido abordar el uso de bioinsumos y los resultados de encuestas aplicadas durante los dos años de ejecución del proyecto.
“Uno de los aspectos más relevantes que surgió en las encuestas es que los agricultores utilizan ampliamente productos químicos para controlar enfermedades y plagas en papa, lo cual no es una novedad. Sin embargo, llamó la atención que más del 50% de las personas encuestadas no conoce el término bioplaguicidas ni las alternativas biológicas disponibles frente a los productos químicos”, explicó.
El investigador agregó que esta situación evidencia una importante brecha de información y capacitación, tanto para agricultores como para equipos técnicos territoriales.
“Se requiere seguir capacitando y entrenando en el concepto de bioplaguicidas, porque en el futuro existirán más productos registrados para el manejo de enfermedades en papa. Es necesario preparar desde ya a los agricultores para que sepan cómo utilizarlos, cuáles son sus cuidados y en qué se diferencian de los productos químicos, ya que, aunque ambos pueden contribuir al control de enfermedades, no necesariamente se aplican ni manejan de la misma forma”, señaló.
Miguel de la Torre, técnico agrícola del programa PRODESAL de Puqueldón, valoró positivamente la instancia, destacando la importancia de reforzar conocimientos técnicos y avanzar hacia estrategias más sostenibles para el cultivo de papa.
“Creo que fue una jornada bastante fructífera y enriquecedora, tanto para el equipo técnico como para los agricultores. Siempre es bueno ir reforzando información que a veces se maneja, pero que en la práctica se tiende a olvidar. Se plantearon inquietudes y propuestas para ir buscando alternativas de variedades de papa y formas de reducir cada vez más el uso de productos químicos”, sostuvo.
El profesional agregó que existe una creciente necesidad de incorporar manejos integrados y tecnologías más amigables para los agricultores del territorio.
Por su parte, Luis Ramos Zamora, agricultor del sector San Agustín de la comuna de Puqueldón, indicó que la actividad permitió abrir nuevas expectativas respecto al futuro del manejo sanitario en el cultivo. “La reunión fue muy efectiva y me gustó mucho. Ojalá algún día exista realmente un producto biológico que controle el tizón, porque esa enfermedad puede destruir toda la inversión que uno hace. Si existiera algo biológico realmente eficiente, todos lo usaríamos”, expresó.
Desde la comuna de Ancud, Juan Cárdenas, agricultor del sector Mechaico y presidente de la agrupación APAZ, destacó el valor práctico de los conocimientos entregados. “Fue una actividad muy buena porque hay cosas que uno técnicamente no sabía. Antes trabajábamos como lo hacían nuestros padres y abuelos, pero hoy uno aprende nuevas formas de producir y cuidar mejor el cultivo. La papa siempre será necesaria en el campo y estas capacitaciones ayudan mucho”, comentó.
Asimismo, Marcos Fernández, coordinador del Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI) de Quemchi, resaltó el enfoque aplicado de la investigación desarrollada por INIA. “Fue una actividad bastante interesante y útil, porque combina teoría y práctica. Hay cosas tan sencillas como el uso adecuado de una bomba de espalda o la correcta aplicación de productos que generan un impacto importante. Lo más destacable es que INIA entrega conocimiento aplicado a la realidad local, y eso es precisamente lo que necesitamos para nuestros agricultores”, indicó.
Las actividades fueron desarrolladas por profesionales de INIA Butalcura, INIA Quilamapu, INIA Remehue e INIA Rayentué, quienes abordaron temáticas vinculadas al manejo integrado de enfermedades, reducción de riesgos asociados al uso de plaguicidas, incorporación de bioplaguicidas y fortalecimiento de sistemas productivos más sostenibles para la agricultura familiar campesina de Chiloé.
Los talleres realizados en Ancud, Dalcahue, Castro y Puqueldón forman parte de una estrategia de transferencia tecnológica que busca avanzar hacia una producción de papa más sustentable, resiliente y segura tanto para los agricultores como para el medio ambiente.
