viernes, junio 12, 2020

Acuerdo social, según criterio de los expertos


Manases Huenuqueo Águila
Docente de Introducción al Derecho
Universidad Santo Tomás, sede Puerto Montt


Al expresidente del Banco Centra, Roberto Zahler, le parece muy conveniente un pacto fiscal para enfrentar la gravedad de la crisis sanitaria, económica y social; y un acuerdo nacional para garantizar el cumplimiento del itinerario electoral, particularmente el plebiscito del 25 de octubre. Con relación a lo fiscal, el Foro para un Desarrollo Justo y Sostenible ha señalado que hay espacio para un responsable y sustancial aumento del gasto público.

El pacto fiscal debe definir la distribución temporal de ese mayor gasto hasta el término de este gobierno; y acordar una mayor y progresiva carga tributaria, necesaria para la sustentabilidad fiscal, una vez que haya pasado la pandemia.

Sobre las medidas de protección social que se requieren ahora y a mediano plazo debe ser muy superior a la vigente a través del Ingreso Familiar de Emergencia y llegar a $370.000 mensuales para una familia de tres personas por el tiempo que dure la pandemia y que el monto no debe ser decreciente. Asimismo, plantea que la ayuda a los pymes debe corregir las insuficiencias y ampliarse a través de instituciones no bancarias, tales como Corfo, Sercotec, Fosis, Indap y agencias regionales. La deuda pública puede aumentar muchos puntos del PIB, sin entrar en nada parecido a la “irresponsabilidad fiscal”. Adicionalmente, el Estado de Chile tiene más de US$20.000mil millones, cerca el 8% del PIB, en activos internacionales. Se suma a lo anterior que en la actualidad las tasas de interés son muy bajas y hay amplia liquidez, internacional y doméstica, lo que permite colocar abundante deuda pública en condiciones muy favorables de costos y plazos. Para el economista Alejandro Micco el bono Covid llegó lento y el ingreso familiar de emergencia es algo pobre también, lo mismo ocurre con el proyecto que acompaña a los independientes que es engorroso. Habría sido mejor que fuese en dinero. Más allá de toda esta discusión, que a ratos parece estéril, es necesario recordar que estamos en una situación de emergencia y que existen más de tres millones de familias pobres junto con un sector de la clase media que no tienen ingresos para comer y financiar los gastos de su manutención.