jueves, mayo 09, 2019

¿Cómo nos afecta la humedad?


Paulina Jerez Maldonado
Académica Carrera de Kinesiología
Universidad San Sebastián, sede De la Patagonia


Sabemos que nuestra región es una zona húmeda por las condiciones climáticas, desfavorables principalmente en otoño e invierno. En lo que va del año, ya nos hemos visto enfrentados a cambios climáticos muy radicales: a veces tenemos sol en el horizonte, y al rato fuertes vientos, abundantes lluvias y posteriormente, un frío intenso.

El último frente de mal tiempo ocasionado el 1 de mayo dejó en la zona vientos de hasta 90 kilómetros por hora y 180 milímetros de agua caída aproximadamente, que dejaron más de 65 viviendas anegadas.

Es bajo estos escenarios donde se genera humedad, la que se desarrolla en viviendas con excesiva condensación, falta de luz solar o mal ventilada. El moho es un tipo de hongo que crece en lugares húmedos; libera unas partículas minúsculas llamadas esporas que, cuando se respiran, pueden resultar perjudiciales. La humedad ascendente se genera cuando el agua del terreno llega a los cimientos y sube hasta aparecer en las paredes o las habitaciones de las plantas bajas.

La condensación, en cambio, es el aire húmedo (el aire que contiene altos niveles de vapor de agua) entra en contacto con las superficies frías en interiores y se deposita en forma de gotas de agua generalmente en las ventanas.

Todos estos factores pueden provocar diversas afecciones en las personas con enfermedades pulmonares crónicas, los bebés, niños, adultos mayores y las que tienen un sistema inmunitario más débil corren un mayor riesgo de contraer enfermedades respiratorias con la humedad ocasionada por estas condiciones climáticas.

¿Cómo prevenir que la humedad nos afecte?, la calefacción y la ventilación son dos factores muy importantes. Asegúrese de que su vivienda esté bien ventilada: abra las ventanas con regularidad o use un sistema de ventilación.

Cuando se duche, se bañe o cocine, abra la ventana, encienda el extractor y cierre la puerta del baño o de la cocina. Asimismo, debe evitar secar la ropa en el interior de la vivienda, ya que eleva el nivel de humedad en el ambiente. Use la secadora o tienda en el exterior. Mantenga su hogar a una temperatura adecuada.

La Organización Mundial de la Salud recomienda 16-20 °C en los dormitorios y 19-22 °C en el resto de la casa. Cuando esté fuera, mantenga la temperatura por encima de los 15 °C. Los artículos cercanos a la fuente de moho (como, por ejemplo, la ropa, las cortinas, las alfombras, la ropa de cama, los colchones y los juguetes) pueden contaminarse. Hay que desinfectar todos esos artículos, aunque es preferible sustituirlos.

Estas son recomendaciones que se deben considerar para prevenir el aumento de enfermedades respiratorias en nuestras familias y prepararnos para pasar un invierno sin complicaciones.