jueves, marzo 15, 2018

Ministro Nicolás Monckeberg y situación de la madre trabajando con su hija en brazos: «Es una vergüenza para todos»


  • La autoridad anunció que el Gobierno estudia cambiar el artículo 2013 del Código del Trabajo, que se refiere a la obligación de los empleadores de contar con una sala cuna sólo en las empresas que tengan más de 20 trabajadoras.

Santiago, 15 de marzo de 2018. El ministro del Trabajo y Previsión Social, Nicolás Monckeberg, calificó la situación de Thirza Oñate, quien debió atender con su hija en brazos una heladería de Puerto Montt, como “una vergüenza para todos” y anunció que se cambiará la actual legislación sobre sala cuna “que no excluya ni discrimine”.

Cabe recordar que el 13 de marzo se dio a conocer, a través de redes sociales, la situación de Thirza Oñate, quien se ve en un video atendiendo una heladería con su bebé de seis meses en brazos.  El hecho fue denunciado por la afectada a la Inspección del Trabajo de la zona.

“El dolor de Thirza Oñate, que debió presentarse al trabajo con su hija de 6 meses, es una vergüenza para todos, especialmente para la empresa que debiendo tener sala cuna a todas sus trabajadores no lo hizo. La Dirección del Trabajo está realizando una investigación y si se confirman los hechos se aplicarán todas las sanciones que corresponden”, señaló el secretario de Estado.

Asimismo agregó que “este hecho es especialmente grave porque aún ley vigente que se incumplió, discrimina a muchas madres a quienes les niega el derecho a sala cuna, por eso la cambiaremos por una ley de sala cuna que no excluya ni discrimine”.

Cabe recordar que la actual legislación, artículo 203 del Código del Trabajo, señala que “los establecimientos que ocupan veinte o más trabajadoras de cualquier edad o estado civil, deberán tener salas anexas e independientes del local de trabajo, en donde las mujeres puedan dar alimento a sus hijos menores de dos años y dejarlos mientras estén en el trabajo”.

Por último, la autoridad afirmó que “Chile necesita un mercado laboral mucho más inclusivo, especialmente incorporando las capacidades de todas y cada una de sus mujeres. Para eso debemos adaptar muchas normas y condiciones de trabajo para hacer más compatible el trabajo con el rol de buen padre y madre de familia”.