martes, julio 19, 2011

La actitud un concepto a considerar


Alejandro Díaz
Director Pedagogía en Educación Física
Universidad San Sebastián


Una vez finalizada la participación de Chile en esta Copa América me queda la sensación de que el problema de nuestra selección, no es la calidad de sus jugadores o la capacidad del técnico, sino que todo se traduce en una simple palabra, pero de profundo contenido, esta palabra es “Actitud”, la cual se ve reflejada en el diario actuar no sólo de nuestros jugadores, sino que de gran parte de nuestra sociedad, en la cual, indudablemente me incluyo. Lo anterior radica en el hecho de que no basta con fijarse un objetivo, sino que hay que tener una “Actitud” que muestre el deseo efectivo de lograr esa meta, la cual se refleja en el caso del fútbol con el despliegue de toda la capacidad física y técnica que se posea, situación que al observar el encuentro con Venezuela, quedó sólo de manifiesto en el segundo tiempo, en el cual Chile hizo lo que culturalmente se nos ha enseñado y que hemos aprendido a través del tiempo, es decir, que debemos sobreponernos a la adversidad, que debemos ser héroes y no ganadores, que debemos luchar siempre con grandes potencias, cosa que en este caso, no fue así, pero parecía que en nuestro fuero interno, esperábamos generar una gesta heroica, tal como nos enseñaron en el colegio cuando nos contaban las gestas heroicas de Arturo Prat, la de los Héroes de la Concepción o cuando escuchamos los casi triunfos en el ámbito deportivo de Martin Vargas, Eliseo Salazar u otros que si bien en cierto mostraron valores que son importantes, no lograron el objetivo que ellos buscaron, es decir alcanzar el triunfo.

Me surge la duda, si la Actitud se adquiere naturalmente o se enseña, me abanderizo por esta última, ya que a través de la enseñanza, efectivamente podemos generar nuevas actitudes, pero nace un gran cuestionamiento a lo que constantemente hacemos como docentes en el proceso de enseñanza y formación de futuras generaciones. Me pregunto qué pasa con la importancia que le asignamos a la enseñanza de la Toma del Morro de Arica, La gesta de Carlos Condell, en caso de nuestra historia, o en el ámbito deportivo, lo logrado de Marcelo Ríos, Nicolás Massu o Fernando Gonzalez, en el ámbito cultural lo alcanzado por Gabriela Mistral y Pablo Neruda, quienes efectivamente, lograron un triunfo, y que al parecer como docentes no hemos tenido la suficiente fuerza para mantenerlos a través del tiempo, impidiendo que se genere una verdadera actitud de triunfo. Debemos entender que entregando el 100% en cada segundo, las opciones de éxito son más cercanas, por lo tanto no debemos reservar nada, debemos entregar todo nuestro esfuerzo en el instante en que se requiere, con una actitud triunfalista que se visualice tanto en nuestro cuerpo, alejando con esto el temor a fracasar y mostrando a nuestro adversario que tenemos una verdadera convicción de triunfo, sin que aflore la menor duda de ello. Ahora si no se obtiene el triunfo, cuando se efectúe el análisis, podremos decir que sólo se falló, porque el adversario era superior o se desempeñó en mejor forma que nosotros, no quedando esa sensación de que se pudo haber hecho algo más, para alcanzar ese esquivo éxito.

Creo que para tener una generación de deportistas exitosos en el ámbito competitivo, los que tenemos la responsabilidad de enseñar y formar nuevas generaciones, no solo debemos enseñar a fijarse metas, sino que debemos recordar a los referentes patrios que en algún momento obtuvieron ese anhelado triunfo, y no sólo quedarnos en las perdidas heroicas o los casi triunfos, debemos remarcar que existen en nuestro país personas que alcanzaron triunfos que no sólo se enmarcan en lo deportivo, para de esta manera generar una actitud de triunfo en el deportista y no una actitud de conformismo. Para así dejar atrás esas frases que indican:

Jugamos como nunca……….. y perdimos como siempre o estuvimos tan cerca de tocar el cielo pero el destino quiso otra cosa, perdimos un tiempo……. No alcanzo con el esfuerzo del segundo tiempo, llegamos en 20 ocasiones……….nos llegaron en una y perdimos.

Para nuestras futuras generaciones la expresión solo debiera ser “El rival fue superior” o “Al final lo logramos”.